27 marzo 2006

Cuidemos las palabras

La crispación en la política en nuestro país es el pan nuestro de cada día. Los insultos y descalificaciones van y vienen por decenas en cada alegato político. Es verdad que unos insultan más que otros, pero estos se acaban contagiando y algunas veces incluso pueden sobrepasar a los auténticos maestros en el arte de insultar. En resumen, un espectáculo bochornoso e indigno de un país como el nuestro, donde la inmensa riqueza de nuestra lengua se ve invadida por calificativos inmundos repetidos hasta la saciedad. Vale la pena leer el artículo de "El País" sobre el tema, y de paso más de uno debería reflexionar al respecto.

2 Comments:

Anonymous Cepsa said...

Lo había leído pero es bueno recordar que la falta de argumentos nos lleva a utilizar la palabra fácil; el insulto.
Buena página

14:08  
Blogger merce said...

Tienes razón. Más de uno debería tomar tila en lugar de café.
Gracias por tu opinión.

16:20  

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